El etiquetado de los alimentos

La Carta Malacitana organizó el martes 14 de abril su conferencia mensual para abordar el interesante tema de las etiquetas de los productos alimenticios, del que tanto hay que saber a la hora de meterlos en nuestra cesta de la compra.
El invitado en esta ocasión fue el doctor en veterinaria Ángel Caracuel, bromatólogo en la Unidad de Gestión Clínica de Endocrinología y Nutrición del Hospital Regional Universitario de Málaga, y agente de Salud Públicadel área norte de la provincia.
El título de la tertulia era la cuestión «¿Es obligatorio el origen de los alimentos en el etiquetado?». La compleja respuesta la dio a lo largo de su intervención el doctor Caracuel quien, a la pregunta del moderador, Marcos Chacón, de si los consumidores tenemos que leer para comprar, afirmó rotundamente que si.
A continuación, fue haciendo un detallado repaso por la legislaión y la reglamentación vigente de los distintos productos, considerando que, en general los productores y distribuidors cumplen con las normativas, aunque a veces el origen se camufla en una etiqueta compleja y poco legible para quien compra. También habló de la diferencia entre el producto fresco y el elaborado; en este caso constatar el origen es voluntario.
Uno de los problemas que se presentan en la actualidad es el de los productos que llegan a España fruto de los acuerdos internacionales de la UE, muchos de ellos sustituyendo a los nacionales de los que solemos producir de sobra y con el conveniente control fitosanitario, que en el caso de los extranjeros es mucho más deficiente.








También mencionó algunos reglamentos como el europeo de 2011 o el 1169, aclaratorio de la normativa actual, para luego adentrarse en los etiquetados concretos de productos como la miel, los huevos, la carne, las verduras o el pescado, explicando los distintos códigos para que los asistentes supieran del origen y la trazabilidad que en ellos se contiene. También aludió a las denominaciones de origen, a las indicaciones geográficas protegidas y a las marcas colectivas.
En definitiva, la exposición fue muy aclaratoria de cómo el consumidor tiene elementos para defenderse en un mercado cada vez más globalizado, aunque ellos implique el que estar alerta y bien informado a la hora de comprar.
Terminada la excelente conferencia, el presidente de La Carta Malacitana, Antonio Carrillo, hizo entrega a Ángel Caracuel de una escultura de Pepe Pereiro, como recuerdo de su paso por este foro. Tras ello los asistentes pudieron degustar dos tipos de queso: el curado de leche cruda de cabra Flor Bermeja de Casabermeja y el azul de Cabraline de Antequera, maridados con un tinto Gadea, de la variedad syrah, de Bodegas Carpe Diem, de la D.O. Sierras de Málaga.

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